
Africa Crucificada

Por Shant Norashkharian
“Señor Jesús, al final de este libro, el cuál Le ofrezco
Como una patena de sufrimientos
Al comienzo del Gran Año, bajo la luz del sol
De Su Paz sobre los tejados nevados de Paris
--Aún así se que la sangre de mis hermanos irá una vez más enrojecer
El Oriente amarillo en las costas del Pacífico
Devastadas por tormentas y odio
Yo sé que esta sangre es la libación primaveral
Que los Grandes Recaudadores de Impuestos han utilizado por setenta años
Para abonar las tierras del Imperio
Señor, al pié de esta cruz – pero ya no es Usted
Árbol de dolor, sino encima del Viejo y del Nuevo Mundo,
África crucificada,
Y su brazo derecho se extiende sobre mi tierra
Y su lado izquierdo cubre América con su sombra
Y su corazón es el precioso Haití, Haití que se atrevió
A proclamar Hombre frente al Tirano
A los pies de mi África, crucificada por cuatrocientos años
Y aún respira
Déjame recitarle Señor, su oración de paz y perdón.”



Leopold Sédar Senghor (1906-2001)
I.
Cuando fuiste reducido y reducido otra vez
Volteaste tu orgulloso rostro hacia el sol
Porque antes de la alborada del hombre se había regocijado
¡En reflejar tu noble y negra piel!
Y cuando reuniste los vestigios
Que sobraron de la memoria de tu tierra
Fue todo lo que pudiste agarrar en tus palmas
¡Fue todo lo que sobró para que lo pudiera poseer!
Todavía siempre y cuando te agarraste a tus raíces
Y lavaste el pegamento que echaron en tus alas
Para forzarlo hacia abajo y aún más bajo que abajo
¡Te mantuviste al alto como el predecesor de todos!
¡Porque en cada pulgada de tu piel negra
Se escribe la historia de los dinosaurios!
¡Aun así sobreviviste a la traición del hombre
Y te rehusaste a extinguirse!
¡Porque tu dolor estaba en el eco de las montañas
Y solamente los ríos podrían cargar tu sangre!
¡Y solamente aquellos que reconstruyeron a sí mismos célula por célula
Saben cómo te hiciste renacer a ti mismo!
II.
Has danzado con la muerte a menudo
¡Y reído cada vez que te tocaba las faldas!
Desafiaste la gravedad y el hambre
¡Como los saltamontes del yermo!
Caminare hacia la milla más lejana contigo
Mi buen hermano Africano
Porque en tu confianza deposité mi amor
¡Y en mi amor sí depositaste tu confianza!
Porque tú y yo tenemos el mismo destino
¡Y la esclavitud viene en muchas formas!
Soportamos la crueldad del hombre contra el hombre
¡Y como vivir sin tierra y sin identidad!
Sabemos que jamás fueron a colonizar
Sin su ejército de cosmetólogos
Solamente para darle a la destrucción un bello rostro
¡Y mostrar cómo nos han colonizado a nosotros!
Aún así en las horas anaranjadas susurramos
Y conocimos al amor otra vez
Porque con nuestro dolor creció nuestra compasión
¡Aún mismo hacia el peor de nuestros enemigos!
III.
Aun así aprendimos como nos regocijar
¡Cuando nuestra fraternidad floreció en toda su gloria!
Y corrimos de una habitación hacia otra
¡Preguntando a otros si habían visto lo que vimos nosotros!
Que seamos más suaves que las lilas blancas mi querido hermano
Y aprendamos bondad de los pajaritos
Quienes vuelan hacia mi ventana en este frío invierno
¡Y me envían sus bendiciones semilla por semilla!
¿Por cuánto tiempo por cuánto tiempo mi querido hermano
Van ellos crucificar a África?
¿Por cuánto tiempo van a robar tu tierra
Y pagar por ellas con biblias?
Todavía su hora ha llegado
Cuando no pueden ni mismo fabricar lo que necesitan
Y después de haber despilfarrado la riqueza del mundo
¡Han hipotecado todo y a todos!
Vámonos juntos ahora mi querido hermano
¡Y darle la bienvenida a la salida del sol de otro Nuevo Mundo!
Después de cuatrocientos años en la cruz
¡Señalemos a Nuestro Grande Año con alegría!



Crescent City, California, E.E.U.U.



Enero de 2007 a Diciembre de 2009
*Traducido por Beta Guedes Cummins