The Poetry Of Shant Norashkharian                                                 From 1988  To 2010


               Jawad
por Shant Norashkharian
*Dedico este relato corto a mi querido amigo Basant Patra*

   Ayer fue su undécimo cumpleaños y su madre le dio un plato de sopa adicional la cual el aceptó con mucho deleite. El sabía que no podía pedir un pastel o velas porque no quería que ella se entristeciera o se sintiera indefensa. Toda su vida fue un milagro de la supervivencia, aunque el tenía la estatura de un niño de siete años. La madre explicó que durante los años de las sanciones cuando la leche o la medicina eran racionadas o difíciles de conseguir, ella le tenía que dar a Jawad mitad de la comida que el necesitaba para crecer. Hasta eso era un milagro, mientras los cadáveres de dos mil niños cada dia se amontonaban afuera de las morgues. "Creemos que el precio vale la pena", explicó el secretario del estado norteamericano.

   Jawad le encantaba hacer pequeños juguetes de la basura y los vendía a los niños del vecindario. Esto fue todo un mundo para él donde podía perderse y hasta no escuchar los proyectiles y balas que continúan hasta hoy en día. No era inusual para él, como había pasado la mayor parte de su vida bajo la ocupación de algunas personas extrañas, que parecían gigantes con metralletas más grandes que él. Los llamó "jimmies". Cuando le pregunté por qué, él dijo: "Cuando ellos vinieron a mi casa y se llevaron a mi padre después de cubrir su cabeza con una capucha y atando sus muñecas, uno de los gigantes me dió un caramelo y dijo: 'Yo soy Jimmy, ¿cómo estás?', así que pensé que así era que ellos se llamaban en su planeta".

   Un día Jawad encontró un neumático viejo de un automóbil que había aterrizado en la esquina de su callejón. Mientras que otros lo ignoraron, el estaba brincando de alegría como una rana que había encontrado un estanque. Empezó a preguntarse que podía diseñar para su nuevo proyecto. Pasó días excavando en los montones de basura para ver que piezas podía poner juntas para crear el mejor juguete que había hecho. Tenía las manos atadas ya que sólo tuvo un martillo y un destornillador. Sin embargo soñaba con lo imposible, ya que nunca tuvo una bicicleta. Por último, con otras pocas piezas y una pequeña rueda para el frente, formó su primer modelo. Entonces desafió a los niños de la vencindad a correrla mientras el corría al lado de ellos en una competencia. Ya tenía una reputación como el mejor corredor de su derredor y nunca perdió la oportunidad de presumir mientras se reía y se jactaba de su nombre, que significa caballo en árabe.

   Ya había pasado cinco años desde que su padre desapareció con los "jimmies". Cada vez que trataban de descubrir dónde se lo habían llevado o si estaba vivo o muerto, ellos recibían la misma respuesta: "Vamos a descubrir y le vamos a dejar saber". Por supuesto, ellos sabían que esa era la respuesta estándar para todos los perdieron uno o más miembros de la familia, y aún estaban esperando y deseando que aquellos que le prometieron libertad y democracia bien podrían llegar con cargos y hacer juicio o liberar los acusados erróneamente.

   Cada vez que la madre de Jawad solicitaba para ayuda de la Media Luna Roja o cualquier agencia de caridad, regresaba con las manos vacías, ya que le decían que ella no tenía pruebas que el padre de Jawad estaba muerto y por eso no cualificaban para ninguna ayuda. Ella es una mujer fuerte y ha visto más días trájicos que sus arrugas, pero con pocas horas de poder al día, caminando dos cuadras para conseguir agua fresca y viviendo cerca de una alcanterilla que ha estado abierta durante nueve meses de calor al año, se le hacía cada vez difícil de lidiar.

   ¿Qué hicimos, por qué están aquí, qué es lo que quieren de nosotros?", ella sigue diciendo, sin esperar una respuesta que nadie podía satisfacer. Jawad luego responde: "Mamá, te dije que ellos quieren nuestro petróleo." Y ella dice: "¡Dejenlos que se los lleven y nos dejen en paz! ¿Por qué Alá no nos dió más citas dátil, en vez? Entonces, nadie se hubiera preocupado en invadirnos. ¡Todo está destruido y no hay que está construyendo! ¿Qué más nos pueden hacer?" Así que sigue así día tras día sin esperanza y hasta sin tener esperanza para la esperanza.

   Jawad había sido un niño milagro, incluso antes de su nacimiento. Apenas dos días antes, en la próxima calle que ahora se llama "Calle Misiles", un satélite misíl de crucero aterrizó en el bloque entero, matando a diecisiete civiles, cuatro de ellos eran niños pequeños que estaban jugando en las calles. Uno de los niños era su primo de seis años Haidar. Esa mañana su madre no se sentía bien y había decidido no encontrarse con su hermana para tomar café como siempre lo había hecho.

   ¿Quiéres ver su foto? Jawad preguntó, "ven conmigo, tengo que comprar unos cigarrillos." Caminamos unas cuadras y nos detuvimos en un puesto donde un anciano estaba vendiendo cigarrillos. El tenía una foto de un muchacho con el pelo castaño y rizado colgando de su pared. Jawad dijo, "ese es Haidar, su hijo, el tuviese diecisiete años ahora." El viejo miró al suelo y ni siquiera levantó la cabeza para sus clientes o para darle la bienvenida. Parecía que había dejado caer una moneda que estaba buscando por los últimos años. El hijo, la corona, el heredero de la familia, el pilar de sus padres cuando envejecieran, el orgullo y la alegría de los nietos que añoraba tener, había desaparecido para siempre en un segundo.

   ¿Usted ve el gran río, allí? Jawad señalo a Tigris: "Antes que los "jimmies" llegaran, mi padre me puso sobre sus hombros y me llevó hasta el puente para poder ver los nadadores. Era tan profundo, incluso los niños grandes no podían pararse en sus piés. No había islas ahí. Ahora observa al niño pequeño parado con el agua llegando hasta la mitad de su cintura." El río estaba lleno de basura, sin embargo, era el único lugar seguro para estos niños jugar y refrescarse.

   Tigris, el río que era la joya de innumerables poemas durante los siglos, el río que salió del Jardín del Edén según el Libro del Génesis, se estaba convirtiendo en un lago poco profundo. Mesopotamia, "la tierra entre los dos ríos", la cuna de la civilización humana, se convertía en uno terreno semidesértico. La mayoría del agua de los ríos, ni siquiera entran en Irak mas a causa de las represas construídas en los países vecinos. Una nación completa bendecida con agua y petróleo se está muriendo después de haber sido mutilada por las guerras y las sanciones. La "cuna" ni siquiera puede alimentarse ya por si misma y tiene que importar la mayor parte de sus alimentos. Largas filas de vehículos esperan por horas en las gasolineras. Electricidad y otros recursos vitales son más escasos que nunca. ¡Esto fue "Mision Cumplida" como el gran "jimmy" se jactó!

   Saddam, el previo chico de diligencias del CIA, que se instaló en el poder  tirando a cada uno en la lista que le proporcionó su jefe, nunca había llevado a su gente a tal miseria en las tres decadas de guerra y siendo un dictador brutal. ¡Como Hitler, el se aseguró que todo estubiese en completa orden o si no! El construyó palacios, pero también construyó universidades. El construyó su ejército, pero también construyo carreteras y puentes. ¡Uno vivió una vida bastante buena en el régimen de Saddam, mientras mantuviera la boca cerrada!

   Le pregunté a Umm Jawad (la madre de Jawad) por qué no se mudaba a Siria para una vida mejor o mas segura. Ella dijo que su primo le dijo que estaba muy mala la situación allá. Cuando su marido que era un orfebre murió el año pasado, el resto de la familia huyó a Jaramana, un crecimiento de enclave de los refugiados iraquíes en Damasco.

   No hay puerta en el baño, no hay agua caliente, ni muebles, ni calefacción, ni privacidad", dijo ella, pero su apartamento de renta de $150 era todo lo que podía pagar con la ayuda de un pariente de Australia. "No hay trabajo ni ayuda gubernamental de ninguna clase. Siete personas duermen y comen en la misma habitación alrededor de un viejo televisor."

   ¿Cómo se siente Jawad, me preguntaba, creciendo en un país donde todo el mundo menos de treinta años de edad no han visto nada, pero guerra? Nos sentamos en un café en la calle Palestina.
"¿Y la escuela, Jawad?"
"Dejé la escuela cuando los profesores comenzaron a exigir dinero a los padres para enseñar a los estudiantes. El trabajo es mejor", dijo através de sus dientes podridos, "mientras yo sepa leer y escribir, es todo lo que necesito."

   Se dice que los seres humanos, como los animales, pueden adaptarse a casi cualquier cosa. Algunos mueren, algunos sufren, algunos incluso crecen más fuertes. Pero el secreto de la existencia humana desde hace más de un millón de años, es la capacidad de la adaptación. Cinco y medio millones de años atrás incluso el mar Mediterráneo estaba seco. Sin embargo, no lejos de la costa, en el norte de África, los homínidos o monos-hombres, sobrevivieron para convertirse en nuestros antepasados. Un niño desnutrido que tuvo que convertirse en adulto casi de repente, nunca perdió la voluntad de vivir, y quizo más importante, la voluntad de maravillarse sobre todo.

   Quería agarrar sus bellos grandes ojos marrones por unos segundos para mirar dentro del alma de este muchacho, pero parecía que se estaba desarrollando el mismo hábito de su tío, la busqueda del suelo de polvo blanco y negro de la cafetería para algunas pistas y respuestas que el sabía que no podrían estar ahí. Sin embargo, ¿cómo se puede vivir con tantas preguntas exigentes ahogando su mente con el ruido constante, como el tráfico enfrente de nosotros, pero ni siquiera una respuesta para explicarlo. Me preguntaba si todavía recordaba la emoción de la topografía de su reino como un pequeño príncipe de los hombros de su padre, cuando todo el mundo estaba debajo de él, esperando su mandato. ¿Echaba de menos a su padre? ¡No! ¡No puedo! ¡No le voy a preguntar! ¡Esta alma potente pero frágil había visto suficiente crueldad sin yo añadir sal a sus heridas!

   Antes que los vencedores de la Primera Guerra Mundial dividieron el botín entre ellos y crearan países por medio de la ruptura del desierto a lo largo de sus líneas del lápiz, la tierra de Jawad se extendía desde los dos ríos hasta el Sinaí. Muchos reinos se habían ido y venido durante los siglos, pero los beduinos, sus antepasados y ahora los familiares, nunca cambiaron sus vidas. Ellos son nómadas que pastorearon sus ovejas de un pozo a otro después que se secaban. Son conocidos por su hospitalidad y generosidad hasta el punto de dar refugio a cualquiera que le pedía, y que luchaba hasta la muerte en lugar de entregarlo a sus enemigos. Son los sobrevivientes de la vida más difícil que uno pudiese imaginar. Poco se le escapa en un desierto que es tan amplio como el ojo puede ver y con pocos indicios de navegar. Ellos usaban las estrellas de noche y guías familiares durante el día. Usan la ropa apropiada para atrapar la perdida de la humedad y rechazar los reflejos de los rayos calientes del sol. Cuando levanta los ojos y mira el horizonte por mucho tiempo, Jawad se ve exactamente como un beduino que podía ver casi cualquier cosa sin importar cuan lejos estaba.

   De hecho, la fuerza del hombre no tiene nada que ver con la cantidad y el tamaño de sus armas. Tiene que ver con la resistencia y la perseverancia. Jawad al igual que su gente sabe que pocas cosas pueden resistir el poder del tiempo. Unas pocas décadas de la ocupación es como un minuto en la historia. El ocupante que no pertenece ahí y nunca pertenecerá eventualmente se irá. El desierto está lleno de cadáveres de ésos que optan por la crueldad en vez de la bondad y optan por la guerra en vez de la paz. Aunque los beduinos continúan con su vida pacífica, los tanques se oxidarán y se convertirán en los hogares para lagartos y escorpiones.

   "Debo de encontrar un trabajo verdadero". dice Jawad, "como mis amigos. Ellos trabajan seis días a la semana, pero podrían aportar $10 o más. También puedo sonreir y verme feliz para que los "jimmies" me pagen para tomar fotos." "Su actitud dura de chico se le cae como una cortina en un instante y demuestra el profundo dolor de la niñez perdida para siempre. Luego, en voz baja dice, "pero mis otros amigos que están en la escuela son más felices, ellos pueden jugar balompié y contar dinero."

   ¿Dónde están todos los hombres en esta ciudad? Todas las mañanas, un ejército de niños trabajadores silenciosamente dicen adiós, a la infancia que desaparece lentamente y que nunca volverá. Sin embargo, siempre se quedarán como los cachorros rechazados por sus madres, un ejército de niños pequeños que nunca pudieron ser niños. ¿Alguien puede escucharlos? Solo los que pueden oir los ríos que están falleciendo día a día, gota a gota.


Dayton, Ohio, USA
Febrero, 2010